domingo, 19 de diciembre de 2010

esta vez sí.

                                               Madrid, 16 de Noviembre 2010

Queridos Reyes Magos:

Este año mi comportamiento ha sido excelente y por eso quiero que me traigáis un regalo súper largo, con el que pueda llegar hasta arriba y no tener que usar tacones, ni escaleras.
Además necesito que me ayude a combinar el marrón y el naranja cuando vaya a salir de fiesta.
Como no tengo coche, necesito alguien o algo que me lleve y me recoja tanto los días de diario, como los fines de semana; que me pueda dejar en mi habitación sin tener que abrir la puerta y así mis padres no se enterarán de la hora a la que llego.
Queridos Reyes Magos, como el año pasado me porte fenomenal y no me trajisteis un mísero peluche para que decorar mi habitación, este año quiero una jirafa de verdad.
P.D. también quiero un ipod, un ordenador, una televisión…de eso ya sabéis!

Atentamente.

Isabel Marín.


¿por qué nos aburrimos en la escuela? (corregido)

Creo que muy pocas personas de este mundo cuando se hacen mayores echan de menos los diferentes métodos enseñados en ese cuarto en el que pasas la mayor parte de tu vida cuando eres pequeño.
Esa laguna que tienes o que haces por no recordar la escuela, en mi opinión, puede ser porque cada vez que entraba la profesora o el profesor por la puerta nos teníamos que callar y escuchar, aunque no te gustara debías hacer como si te interesara.


Desde mi punto de vista no creo que de la noche a la mañana se pueda cambiar todo; tanto el método, como el recinto donde se imparten esos métodos, pero ya llevamos unos cuantos miles de años en esto y la verdad, es que si que se han cambiado los métodos; que si más estrictos, que si se deja al alumno hacer lo que quiera…, pero en todos ellos el alumno se ha aburrido y ahora es cuando viene la pregunta, ¿por qué?
Ya sabemos que la escuela perfecta es muy complicada de crear ya que no hay nada, ni nadie perfecto, pero siempre se puede mejorar para que el alumno se sienta bien y así cuando te hagas mayor recordar y contar a tus hijos y nietos historias sobre tu infancia en la escuela, pero que no sean recuerdos malos, sino todo lo contrario.



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Un dictado caótico.

Según la Real Academia Española un dictado es escribir lo que otro diga, y así fue.
Nosotros hemos realizado un dictado.
La actividad trató de que una compañera saliera a dictarnos “algo” que ella veía en un papel; sin hacerla preguntas tuvimos que interpretar lo que ella nos quería explicar para que nosotros lo reflejáramos en el papel.
La conclusión que sacamos de este primer ejercicio fue que la comunicación había sido nula, caótica y además todos, tanto el emisor como los receptores, nos pusimos muy nerviosos al ver que directamente no había comunicación.

En la siguiente clase, fue diferente, pero con el mismo objetivo.
Esta vez podíamos hacer preguntas, aunque no sirvió de  mucho.
En esta actividad, ya no era sólo problema del emisor y del receptor, sino que había un tercer problema, el canal. Todos estábamos excitados al ver que no nos tocaba el turno de palabra, así que nos pusimos a gritar.
Al acabar la clase comparamos el dibujo del emisor con los nuestros y la verdad es que había de todo, gente que le había coincidido bastante, como fue mi caso, y compañeros que se parecía “algo”…

Con este ejercicio nos dimos cuenta de que es muy importante saber explicarte y más cuando tu profesión va a ser profesora ya que tienes que buscar palabras que todos tus alumnos comprendan, ya que sino, te puede pasar lo que pasó en este ejercicio, que acabamos todos de los nervios y sin querer seguir haciendo la actividad.




lunes, 6 de diciembre de 2010

Tres formas, un mismo mensaje.

Una de las diferentes actividades que hemos hecho con Irune es esta.
Primero nos poníamos en parejas, la mía era Paloma, una vez puestos en parejas, nos debíamos contar una historia de tres maneras diferentes y que la compañera se enterara, que eso era lo difícil.
La primera forma en la que se lo teníamos que contar era sin hablar, de forma no verbal. Yo la tenia que explicar el día de Halloween, en este caso, sin hablar, únicamente con signos y gestos. Si paloma no entendía algo me podía preguntar y ya explicárselo de forma que no utilizara la voz.
Después de ese primer paso, debíamos de contar la historia en papel, dibujando. Esta parte fue mucho mejor en nuestro caso ya que le iba contando cómo íbamos disfrazados, aunque surgió una duda imposible de descifrar hasta que ya por fin pasamos a la última parte que era ya contada bien, en lenguaje verbal, utilizando la voz; y aquí ya fue cuando esa gran duda se resolvió además de contarle bien como había sido ese día de Halloween.



gracias.


A parte de mi madre y mi padre, una de las personas que me ha enseñado y me ha introducido en un mundo del que no quiero salir, el mundo de los caballos, ha sido mi mejor amiga, Sara.
Todo comenzó cuando yo tenía 7 años, ella me invitó a pasar un día en la escuela donde ella montaba a caballo todos los domingos, y algún sábado.
Fui allí con mi padre, me invitó a probar y di un paseo por el recinto a caballo. Al principio con un poco de miedo, pero al verla a ella como hizo su clase me encantó y ese miedo que llevaba por dentro se esfumó.
Yo nunca había estado encima de un caballo pero solo con ese paseo vi que era una cosa que quería hacer y practicar de verdad. Por la noche, lo hablé con mis padres y al siguiente domingo ya estaba dando mi primera clase. Al ser principiante, la clase era a las 9.30 por lo que me tenía que levantar a las 8.30, al ir yo implicaba que mi padre también tenia que venir, por lo que admiro su fuerza de voluntad.
Al cabo de un año exacto la profesora hablo con mi padre y le dijo; “nunca había visto a una niña avanzar como lo ha hecho ella, por lo que la voy a subir de grupo”. Mi única fijación era poder montar con mi amiga en su clase, así fue.
Llevo 12 años montando y no me canso de seguir haciéndolo.


Respecto al video debo decir que con constancia y con unas metas que te propongas puedes hacer todo y más aún si te gusta y quieres hacerlo como me pasó a mí con los caballos.

Leyenda urbana: las campanas de la iglesia de San Andrés. (corregido)

El otro día fue a la boda de la mejor amiga de mi madre. Estando en la ceremonia, la madre de la mejor amiga de mi madre me cogió sin conocerme de nada y comenzó a explicarme por qué ella obligó a su hija a casarse allí. Pensé que tenía muchas ganas de hablar y al no ver a mi madre comencé a escucharla.
Antes de nada, explicar que la boda fue aquí en Madrid, en la iglesia de San Andrés.
Me habló de que en esa iglesia sobre en siglo XIX se murió el fraile encargado de tocar las campanas y que desde el siguiente domingo de su muerte no se han dejado de tocar las campanas todos los domingos a las 12.
Yo al verla una señora mayor no la discutí nada, pero cosas así no me las creo.
Por fin encontré a mi madre y le conté lo que había pasado. Ella ya lo sabía.
El domingo pasado fuimos a la iglesia de San Andrés, eran las 12 de la mañana y tocaron las campanas.

Fray Perico y sus campanas. (corregido)

Todos los domingos a las 11.30 de la mañana en las Navas del Marqués, Ávila, en el siglo XIX fray Perico se levantaba para tocar a las 12 las campanas de su iglesia para que el pueblo acudiera a misa.
Como todo domingo, fray Perico tocó las campanas y dio su misa, al terminar la misa se fue a casa de un hombre de la alta nobleza, Enrique Montemayor, que le había invitado a comer y pasar allí la tarde. Él, como hombre educado, al terminar la misa fue a casa de Enrique, en la que le recibió la doncella ya que éste y su familia estaban arreglándose. Sobre las 2 de la tarde fueron a comer, habían preparado unas exquisitas perdices al horno cazadas por Alfonso, el hijo de Enrique.
Fray Perico como no solía comer esas cosas, se puso a comer de tal manera que se atragantó con uno de los huesos, comenzó a toser y nada, después a coger un color rojo, morado, negro, murió. La familia Montemayor no pudo hacer nada, esa misma noche avisaron al pueblo de lo ocurrido y como fray Perico era un ser muy querido en el pueblo le hicieron un entierro al que acudió mucha gente.
La semana fue triste para el pueblo en general, y en especial para la familia Montemayor. Durante ésta, el alcalde estuvo viendo quién se podía ocupar de las campanas de la iglesia. Al domingo siguiente, eran las 12 menos unos minutos y la gente del pueblo seguía en su casa sin ir a misa y a las 12 en punto se tocaron las campanas.

Instrucciones para cruzar la calle.

Ninguna de las miles de personas que cruzan la calle se plantean cómo cruzarla, parece fácil de hacer, pero en verdad, es un acto muy complejo.
Vas paseando por la calle y de repente ves a un amigo en la otra acera, debes cruzar, ya que él no te ha visto. Y aquí es cuando empieza a desarrollarse nuestras instrucciones; debes llegar al borde de la calzada y con mucha precaución mirar si vienen coches. Ahora es cuando te puedes encontrar con tres alternativas diferentes; si hay semáforo y está en verde para los peatones, puedes cruzar tranquilamente, si está en ámbar, ¡correr! y si directamente no hay semáforo corres o corres…no te queda otra opción.
En las tres variantes propuestas debes estirar el pie, vigilando que las ruedas del coche o moto no te aplasten y mientras estas cruzando seguir mirando, nunca sabes los locos que te puedes encontrar.